Transición vincular
La disociación entre el cuerpo y el sentir sería cada vez más profunda si no hiciéramos nada para compensar la pérdida de funciones entrada la madurez. Desde hace décadas existe la cultura del cuidado físico y mental, la prevención de enfermedades y la promoción de la vida social, tanto que si no lo haces, la recomendación externa te lo recordará.
¿Qué es la transición vincular?
Hacer ejercicio, yoga, meditación, reunirse con amistades, salir en pareja, hacer consultas médicas periódicas, entre otros aspectos, rompe con la imagen de la madurez de generaciones pasadas.
Las parejas que ingresan en este período lo hacen como algo natural, sin embargo, es una etapa que merece atención por los cambios físicos relacionados con la baja de hormonas, y, fundamentalmente, por cómo se afecta la vida afectiva y sexual.
Se denomina etapa de transición vincular a este momento especial en la vida de la pareja apenas aparecen los cambios hormonales en mujeres (menopausia) y en hombres (Hipogonadismo tardío o andropausia).
La transición vincular se considera una etapa en sí misma y no un mero paso a la madurez signada por creencias, por ideas previas de lo que tiene que pasar. Las mujeres atribuyen sus cambios de ánimo, la falta de deseo y la sequedad vaginal a la baja de estrógenos y los hombres suponen que han entrado en la andropausia cuando sus penes no logran buenas erecciones.
Sin embargo, existen diferencias: las mujeres esperan y saben de antemano las modificaciones menopáusicas, en cambio, los hombres desconocen los síntomas de la andropausia y solo un porcentaje de ellos la sufren o pueden tener niveles bajos de testosterona y cursar en forma subclínica.
Si bien los cambios hormonales están y pueden afectar el estado de ánimo y las funciones sexuales, hay mucho de creencia, de mito impostado, que limita a las personas más allá de lo físico.